Son caprichosas las formas que nos ofrece la naturaleza... tan sólo es necesario estar atentos y, por supuesto, echarle un poco de imaginación. Hoy hemos vuelto a pasear por el Cerro de la Herrería, en El Escorial, y hemos reparado en este curioso elefante que vigila el camino que lleva a la finca El Castañar.
Un elefante de roca vigila el camino a El Castañar
El elefante rocoso, más cerca
Como siempre, un entorno espectacular muy cercano a la famosa silla de Felipe II (o un altar vetón, quién sabe) que nunca nos cansaremos de visitar, en especial a principios de otoño, cuando hay más colorido entre los robles, castaños y fresnos centenarios.


1 comentarios:
Curiosa formación. Pasaremos por allí la próxima semana !!! Espero poder verla en persona. Gracias por el artículo.
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